Cuento 8
[Día 29]
Por fin he logrado arreglar el maldito
DCA. Aunque parece que ningún otro lo ha logrado aún. Maldita sea. Activar Comunicación
de Alta Distancia;
S
O S… S O S… S O S, Por favor, si alguien recibe este mensaje, que se lo
comunique cuanto antes a la Federación de Navegantes Espaciales.
El
equipo 147, enviado a analizar el planeta sexto del sistema C-98X, ha sido
atacado y secuestrado por una civilización autóctona. Repito, necesitamos un
rescate inminente en el planeta sexto del sistema C-98X. Al habla, el psicólogo
y experto en energías Crim Rendel.
[Día 30]
Aún no he recibido respuesta.
Seguramente tarden meses, quizás años, en venir a rescatarnos. Pero al menos
hay que intentarlo, ¿no?
El planeta en el que nos encontramos,
denominado comúnmente como Woue, parece estar habitado por unos seres bastante…
pintorescos. No están demasiado desarrollados; no conocen la energía eléctrica,
ni ninguna forma similar para avanzar tecnológicamente. Sin embargo, usan los
recursos de la naturaleza logrando resultados impresionantes; cultivan unas
setas luminosas que espolvorean cada cierta distancia, logrando iluminar la metrópolis
cuando los soles se ocultan. También han desarrollado una serie de instrumentos
musicales a través de unas plantas similares a cañas de azúcar. Los tocaron el
día que nos capturaron.
Físicamente… tienen forma de silla. De
hecho, se parecen bastante a las sillas primigenias. Son de un color azulado,
para camuflarse con la corteza de los árboles que predominan en este planeta. Y
si mis suposiciones son ciertas, existen machos y hembras. Se pueden
diferenciar porque las hembras tienen un “cojín” en el respaldo y son
ligeramente más grandes, mientras que los machos son sillas más cuadradas e
incómod…
[Día 34]
Pff Se ha vuelto a encender. No tengo ni
idea de quién fabrica esta mierda de aparatos, pero pienso denunciarles.
No sé en qué momento se cortó el otro
comunicado. En cualquier caso, he descubierto algo nuevo e increíble: tienen un
lenguaje.
Estos sillópodos han creado un alfabeto
basado meramente en el ruido que hacen sus patas al deslizarse por el suelo.
Según el tipo de chirrido y la duración, han logrado crear un lenguaje de lo
más amplio. Si fuese capaz de aprenderme el significado de cada uno… Quién
sabe. Les podría pedir que nos soltasen si logro reproducirlos. Estoy cansado
de comer peras moradas, son demasiado amargas. Y el agua de este mundo tiene un
color rojizo y está demasiado dulce.
[Día 37]
“¿Crim? ¿Hola? Soy Margie, acabo de
arreglar mi DCA y de leer tus mensajes”
“Gracias a Hanten, sigues viva, ¿Estás
bien? ¿Sabes algo del resto?”
“Nada, yo también estoy aislada de los
demás, bajo un árbol de plátanos rosados. Por lo demás, ni un rasguño”
“Menos mal. Yo no puedo con estas
sillas, me van a volver completamente loco. No paran de…”
“De eso justo quería hablarte, Crim”
“…hacer esos ruidos desagradables con
sus patitas, hora tras hora, incluso cuando el sol se pone. ¿No los escuchas
ahora? No hay un solo segundo sin que…”
“¡Crim!”
“…esas malditas sillas se arrastren de
un lado a otro como gusanos. ¡Eso es lo que…”
“¡CRIM RENDEL!”
“¿Qué cojones te pasa ahora, Margie?”
“Pues que yo no veo ninguna silla. Son
todo mesas. Unas más grandes y redondas con jarrones encima, y otras más
pequeñas y cuadradas”
“Ah”
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